Fisioterapia: la magnetoterapia.

Con una aplicación regular de magnetoterapia es posible obtener desde su alivio hasta la completa eliminación de muchas enfermedades, una disminución del consumo de fármacos y un refuerzo de la inmunidad. Su uso se demostró muy eficaz para tratar la osteoporosis que sufrían los astronautas al alejarse del campo magnético de la Tierra.


La Magnetoterapia es un método de tratamiento que se basa en la correcta actuación de los parámetros del campo magnético (frecuencia, intensidadm gradiente, forma de pulso, etc.) en el cuerpo humano. Tal campo magnético tiene efectos regenerativos y además acelera la curación, elimina el dolor, mejora la circulación sanguínea y actúa contra la inflamación y las hinchazones.

Con una aplicación regular es posible obtener desde su alivio hasta la completa eliminación de muchas enfermedades, una disminución del consumo de fármacos (disminuyendo los daños que estos producen en el organismo) y un refuerzo de la inmunidad.

Todos en la tierra estamos sometidos a la influencia de su campo magnético que oscila aproximadamente entre los 0,3 y los 0,5 Gauss, por medio de la experiencia en los vuelos espaciales se pudo observar que cuando el ser humano se aleja de este campo magnético el cuerpo comienza descalcificarse, la solución se presentaba sencilla: someter al cuerpo a campos magnéticos más intensos que los de la Tierra para así lograr un proceso de regeneración, eso es lo que sucedió y desde entonces se viene utilizando la Magnetoterapia para tratar procesos de pérdida de masa ósea y muchos otros, podemos decir que un equipo de Magnetoterapia mejora el trofismo local y con ello favorece los procesos de recuperación.

Los principales efectos son:

  • Aceleración de la regeneración de las células.
  • Acción antiinflamatoria.
  • Alivio del dolor (efecto analgésico).
  • Aceleración de los procesos de curación (especialmente en estados postraumáticos)
  • Mejora del riego sanguíneo (vasodilatación)
  • Estabilización de la presión sanguínea.
  • Refuerzo y mejora de la función del sistema inmunitario.
  • Estimulación del metabolismo de los huesos y refuerzo de su estructura.
  • Armonización del sistema nervioso vegetativo.
  • Reducción del consumo de fármacos.
  • Relajación de los músculos rígidos (relajación muscular)
  • Acción contra los calambres (efecto espasmolítico)
  • Eliminación de las hinchazones (acción contra los edemas)

Por sus propiedades la Magnetoterapia está indicada en muchas afecciones de muy diversas características. Algunas de los campos de acción son:

  • Reumatología (artrosis, artritis...)
  • Traumatología (esguinces, contracturas, tendinitis, lumbalgias...)
  • Trastornos de la osificación (osteoporosis, retardo de consolidación de las fracturas...)
  • Otorrinolaringología (sinusitis, rinitis...)
  • Ginecología (dolores menstruales, endometriosis...)
  • Vascular (varices, trombosis, hemorroides...)

Y muchas más tan variadas como las migrañas, la celulitis, hipotiroidismo, glaucoma, herpes Zoster, angina de pecho, quemaduras, etc.

La Magnetoterapia es una de las técnicas con menores efectos secundarios y puede ser utilizada en un gran número de enfermedades con muy pocos efectos secundarios, pero como cualquier tratamiento, tiene una serie de contraindicaciones absolutas:

  • En personas que usan dispositivos electrónicos médicos que sean sensibles como marcapasos, desfibrilador, implantes cocleares del oído, etc.
  • Durante el embarazo. Aunque no se han descrito efectos negativos del campo magnético, es necesaria una precaución preliminar.
  • Durante hemorragia de cualquier origen. El campo magnético aumenta el riego sanguíneo de los tejidos, pudiendo aumentar el sangrado.
  • En caso de dolor de origen desconocido.

Y otra contraindicaciones relativas:

  • En caso de hiperfunción de las glándulas endocrinas, no se aplica en la zona.
  • En casos de tumor diagnosticado o tras la operación de algún tumor maligno, o bien de un tratamiento de quimioterapia o radioterapia, la aplicación debe ser considerada por el médico.
  • En casos de enfermedad infecciosa a una temperatura por encima de los 38ºC. Sin embargo, al mismo tiempo que con antibióticos, está totalmente indicada, ya que ayuda a mejorar su absorción y eficacia.
  • Tuberculosis activa: debe ser considerado por el médico.
  • En enfermedades neurológicas con ataques como epilepsia, no se debe aplicar en la zona de la cabeza. Únicamente en caso de ser aconsejado por el neurólogo.
  • En enfermedades graves por micosis (fúngicas -hongos-). Sin embargo, es indicada con el uso de una pomada o antibiótico.
  • No se aconseja en combinación con radioterapia. Por el contrario, está indicada su combinación con tratamiento de luz o láser.

 

 

 

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